TEMAS SELECTOS DE TEORÍA JURÍDICA CONTEMPORÁNEA. Fredy E. Ayala Torres.

Un poco más de Derecho-Funky: el uso de sistemas expertos legales.

Escrito por temasdeteoriajuridica 24-12-2009 en General. Comentarios (1)

Como hemos visto con anterioridad, un sistema experto puede definirse a grandes rasgos, como un sistema computacional, compuesto por un programa de operación (software) y una estructura física electromecánica y electrónica (hardware) cuya tarea es proporcionar solución a un problema específico, semejante a la que suministraría un experto humano.

En este orden de ideas, un sistema experto jurídico, denota a los sistemas computacionales capaces de proporcionar respuestas a problemas jurídicos de modo semejante a como lo haría un experto y a explicar las pautas de razonamiento empleadas para la solución del problema planteado[i].

Estos sistemas expertos jurídicos, pretenden emular procesos cognitivos, llevados a cabo internamente por los sujetos que se encuentran en el desarrollo de la actividad jurídica.

La pregunta de relevancia en este tema es: ¿la representación del conocimiento jurídico (praxis experta) es susceptible de simulación mediante la inteligencia artificial? La respuesta es sí, aunque con sus particularidades naturales y limitaciones físicas.

A través de los trabajos realizados por el Doctor Enrique Cáceres Nieto (Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, y uno de los personajes que sustentan más autoridad nacional e internacionalmente, en el tema) por ejemplo, se advierte la posibilidad de equiparar, de forma más relevante cada momento, el trabajo de un computador, por medio de operaciones lógicas, al de el cerebro humano.

Una de sus relevantes hipótesis, consiste en afirmar que los procesos auto organizativos de nuestro cerebro tales como la estructuración jerárquica de ciertas palabras tendientes a un determinado dominio semántico, en una estructura arborescente (hiperónimicas e hiponímicas), son susceptibles de ser emulados por un ordenador.

En efecto, este conocimiento declarativo, pero inferencial o “cableado neuroasociativo” como él lo denomina, puede ser efectuado por un computador, por medio de reglas o principios, por ejemplo, a) que las propiedades definitorias por designación de las hiperonímicas se heredan como parte del nucleo de l a definición de las hiponímicas, cuyas demás propiedades, también necesarias, constituyen un criterio de distinción respecto a hiponímicas que se encuentran en su mismo nivel; b)    todas las propiedades definitorias que se predican de una hiperonímica se predican de todas sus hiponímicas, pero no a la inversa; y c) todo entidad de la que se pueda predicar pertinencia al dominio de denotación de una hiponímica permite deducir su pertenencia al resto de las hiperonímicas de la totalidad de la arborescencia, mediante una inferencia por silogismo hipotético.

Este tipo de estudios científicos, reducen aun más la brecha que existe entre la creencia de la factibilidad de los sistemas expertos legales y el rechazo de los mismos.

Así, podemos observar que, además de la emulación de las capacidades humanas por medio de los sistemas expertos, su eficacia puede ser superada, ya que en este ejemplo, un experto humano es falible (porque a pesar de ser experto puede ser objeto de equivocaciones y falacias), a diferencia del ordenador, que tiene un extremadamente bajo rango de error inferencial.

Así Enrique Cáceres, concluye que si bien es cierto que no se puede validar teorías de lo que sucede en los procesos mentales, se puede emular a través de la observación de los resultados de los mismos, es decir que el prototipo no es el objetivo en sí mismo, sino, simplemente un mecanismo de validación que resulte exitoso.

 Por supuesto esto no quiere decir, que en algún momento se prescinda del elemento humano que hace posible la creación del derecho. Por ejemplo para que una posible solución emitida por un experto legal, sea vinculante y tenga efectos jurídicos trascendentales en los sujetos a proceso o las partes, debe ser aceptada por el juez competente que conozca del asunto.

Estos sistemas expertos, son sistemas informáticos que contienen generalmente:

1.     Un banco de datos.

2.     Un mecanismo de inferencia, y

3.     Una interfase de comunicación entre el usuario y el computador.

El elemento más importante de estos sistemas expertos, es el mecanismo de inferencia, que básicamente son las reglas de razonamiento lógicas, que deben ser incorporadas en él, que sea capaz de organizar información de forma estructurada y formular una conclusión lógica.

Como señala Julio Téllez, un buen sistema experto debe tener la cualidad de aprender de sí mismo, de los y sus errores y de su aportación práctica o experiencia.

De igual forma un buen sistema experto, debe soportar sus conclusiones en acopio de carácter heurístico, basándose en la combinación de razón, conocimiento y experiencia.

Suelen clasificarse cinco grandes vertientes jurídicas que son o pueden ser auxiliadas por el uso de sistemas expertos jurídicos, la decisión; educación, investigación; previsión y redacción.

Aunque también, de acuerdo con Enrique Cáceres, según John Zeleznikow, podemos señalar a las siguientes como las más importantes áreas de la inteligencia artificial y el derecho:

a.      Representación de la legislación con fines tanto de manutención de la misma, así como de inferencia, por ejemplo, el trabajo realizado por Soft Law.

b.      Representación y razonamiento con conceptos jurídicos de textura abierta.

c.      Desarrollo de ontologías jurídicas para mejorar el desempeño de los motores de búsqueda en la recuperación de información jurídica, así como para tratar de uniformar el lenguaje jurídico, en la Red Mundial (World Wide Web o WWW). Un ejemplo de investigación sobre el uso de ontologías para la representación del conocimiento jurídico con base en la epistemología constructi- vista, se puede encontrar en una tesis realizada por el licenciado Edgar Aguilera dentro del proyecto Conacyt ya refererido.3

d.      Desarrollo de Sistemas de Asesoría Jurídica (Legal Advisory Systems), por ejemplo, el sistema Split-Up que asesora sobre la forma más probable en que se distribuirán los bienes, luego de la disolución del vínculo matrimonial.

e.      Desarrollo de regulaciones y estatutos computarizados para mejorar la creación y recuperación de documentos legislativos.

f.        Sistemas de Apoyo a la Decisión Jurídica (Legal Decisión Support Systems), por ejemplo, el sistema Get Aid capaz de predecir el posible resultado de una controversia jurídica, y determinar si una solicitud de asistencia legal procede o no, o "Justiniano": prototipo de sistema experto en el ámbito de los derechos humanos que he desarrollado en el IIJ de la UNAM, dentro del proyecto Conacyt referido en esta ponencia.

g.      Desarrollo de Sistemas de Recuperación y Tratamiento de Documentación Jurídica (Legal Document Management and Retrieval Systems), por ejemplo, los sistemas australianos Datalex y Flex Law.

h.      Desarrollo de sistemas para la argumentación y negociación jurídicas.

i.        Tutores inteligentes, por ejemplo, el sistema CATO desarrollado por Kevin Ashley en Pittsburg, el cual presenta ejercicios a los estudiantes, los cuales incluyen los hechos del caso, un conjunto de precedentes en línea, e instrucciones acerca de cómo argumentar o contrargumentar.

j.         Desarrollo de sistemas que fomenten y promuevan la práctica del comercio electrónico (E-Commerce), por ejemplo, sistemas para la detección de páginas Web que pongan a la venta productos pirata, como el propuesto por la maestra Mónica Rodríguez del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM dentro del propio proyecto Conacyt.

  

 

 

 



[i] Cáceres, Enrique. Inteligencia Artificial, Derecho y E-Justice (El Proyecto IIJ-Conacyt). Revista Jurídica Boletín Mexicano de Derecho Comparado. Ponencia expuesta en versión inglesa en la International Interdisciplinary Conference on Globalisation and Sustainable Good Governance: Opportunities and Challenges, organizado por el Campus Law Centre, Faculty of Law, University of New Delhi, del 18 al 21 de marzo del 2005.

 

VALIDEZ Y EFECTIVIDAD EN KELSEN Y

Escrito por temasdeteoriajuridica 24-12-2009 en General. Comentarios (0)

Esta intervención, está dedicada a dos conceptos insoslayablemente importantes para la Teoría Jurídica. Merece la pena mencionar que son conceptos que están contemplados en el plan de estudios de nuestra asignatura.

 

De igual forma, cabe mencionar que se ha decidido abordarlos mediante un análisis a la crítica que Albert Calsamiglia, realiza a Kelsen en una de sus importantes obras: Kelsen y la crisis de la Ciencia Jurídica.

 

 La crítica en el tema que nos interesa inicia contemplando las dos acepciones que Kelsen posee del concepto validez. En primer lugar afirma que las normas jurídicas son válidas en tanto son existentes y por ende vigentes, es decir que se han agotado los requisitos que se establecen para su vigencia como la publicación y la promulgación.

 

En segundo término, considera válidas a las normas que son obedecidas y aplicadas y que a su vez han sido dictadas legalmente, razonando que una norma inferior es válida si la norma superior lo es, de ésta concepción se advierte la existencia de otro término sustancial, la efectividad que es la consumación de la condición al hecho.

 

A partir de esta confusa disociación de Kelsen, podemos hablar que en la actividad jurisdiccional se aplican sólo normas que cumplen con ambos requerimientos y en los distintos ámbitos de aplicación (espacial, temporal y personal), normas que tengan aplicabilidad y vigencia, conceptos diversos para la teoría keseniana.

 

CONDICIONES DE VALIDEZ.

 

Para Kelsen existen condiciones necesarias que den validez a las normas jurídicas, en primera instancia prescribe la inevitable posibilidad de una conducta contraria, en segundo lugar efectividad y en tercer sitio eficacia.

 

Ahora bien, la efectividad como se ha visto es la obediencia y aplicación de la norma jurídica y la eficacia se refiere a la finalidad de la misma (sien y sollen) y la teoría pura de Kelsen, en la que  afirma que existe una relación entre ambas, contradiciéndose a sí misma incluyendo elementos del mundo del ser al deber ser y viceversa y dando oportunidad al sincretismo metodológico.

 

De igual forma, esta relación golpea a la teoría Kelseniana permitiendo introducir elementos políticos (decisiones políticas irregulares) en los cuales se basa la norma fundamental en abstracto.

 

Kelsen pretende, inoportunamente, dar independencia a estos conceptos aclarando que el desuso de las normas es la existencia de validez en una norma no efectiva y previendo cronológicamente validez y efectividad respectivamente.

 

FUNDEMENTO DE VALIDEZ.

 

La teoría pura de Kelsen, afirma que el derecho es un sistema basado en una norma fundamental hipotética, es decir supuesta, que distingue el sentido objetivo del subjetivo del derecho, dotado así de validez al sentido objetivo (actos humanos con relación a la norma), pero ¿qué es una norma fundamental hipotética?. De aquí deriva ciertos problemas con esta teoría, quién y cuándo se ha reconocido que sea fundamental esta norma y si es o no norma ya que no posee las características requeridas.

 

Podemos concluir que desde esta perspectiva que la validez en la teoría pura del derecho es ambigua; que se advierten de los anteriores fundamentos inconsistencias metodológicas; que la norma fundamental de Klesen posee tendencias iusnaturalistas; y que dadas las circunstancias ésta no es considerada una norma.

 

 

 

 

THOMAS KUHN Y EL PARADIGMA CIENTÍFICO.

Escrito por temasdeteoriajuridica 24-12-2009 en General. Comentarios (1)

Uno de los primeros intentos de dar a la ciencia el carácter orgánico que parece exigir la historia fue el formulado por Thomas Kuhn en su influyente libro The structure of  scientific revolutions (1962). El punto de vista Kuhn es que la ciencia piensa en términos de comunidades de científicos más que de individuos aislados. Para Kuhn el rasgo más característico de los científicos es su conservadurismo, como consecuencia del prolongado “adoctrinamiento” que los científicos reciben durante su formación, este adoctrinamiento se ubica dentro de los confines de lo que Kuhn llama un paradigma.

Según Kuhn el paradigma representa toda una manera de pensar y actuar, es el que representa el todo estructurado de una ciencia dada y también  el que conduce las actividades de investigación de la comunidad científica. Esto es así porque el paradigma representa la totalidad de la información básica, las leyes y la teoría que se enseñan al aspirante a científico como si fueran verdaderas, y que él debe aceptar si pretende a su vez ser aceptado dentro de dicha comunidad. La labor de la comunidad científica es comparada por Kuhn a una “solución de enigmas” y  la suma de esta  actividad constituye su “ciencia normal “.La ciencia normal trabajando dentro del paradigma y sin cuestionar su autoridad es un proceso altamente acumulativo. En este sentido limitado, la noción de Kuhn se asemeja a la de los inductivistas, aunque más fundamentalmente se opone a esa posición por su aseveración implícita de que todas las observaciones tienen el peso de la teoría (porque están determinadas por el paradigma).

También significa que el principal interés de la ciencia normal no es la búsqueda de nuevos fenómenos o de novedades considerables  sino el perfeccionamiento del paradigma, el cual claro esta nunca es perfecta. Kuhn describe este trabajo de “limpieza” como una de las características principales (y poco favorecedoras) de la ciencia normal. Tiende a promover investigación especializada de grupos esotéricos cuya motivación primaria es descubrir los hechos que son “significativos”  en términos del paradigma que se adecuan a sus predicciones teóricas y por lo tanto proporcionan confirmación.

Así el científico normal no está interesado en la refutación de teorías y Kuhn rechaza explícitamente la falsabilidad como una metodología

Kuhn argumentando su teoría, e identifica lo revolucionarios cambios de paradigma como el recurso más importante para el “avance” científico.

Los nuevos descubrimientos, de acuerdo con Kuhn, empiezan con la conciencia de una anomalía –esto es, que la naturaleza ha violado en alguna forma las expectativas despertadas por el paradigma-. 

El contraste más fundamental  entre Popper  y Kuhn es que este último dice que los paradigmas no son rechazados falsificando comparaciones con la naturaleza, sino únicamente después de su comparación con la naturaleza y con un paradigma como alternativa. El científico está simplemente demasiado comprometido con su presente paradigma como para rechazarlo por una anomalía, ya que esto implicaría el rechazo de la ciencia misma, y la investigación seria imposible   a partir de ese momento. Así  “el acto de discernimiento que lleva al científico a rechazar un paradigma siempre es simultaneo con el de aceptar otro”.

Kuhn argumenta que el proceso ocurre en la ciencia normal  cada vez que un nuevo enigma se resuelve, y también cuando en las revoluciones el nuevo paradigma promueve soluciones más exitosas  de los enigmas haciendo  nuevas preguntas y sugiriendo observaciones diferentes y nuevas técnicas de experimentación.

Así, para Kuhn no hay evolución hacia ninguna parte.

 

TEORÍA GRADUAL DEL ORDENAMIENTO JURÍDICO.

Escrito por temasdeteoriajuridica 24-12-2009 en General. Comentarios (0)

Como ya se ha visto la teoría pura de Kelsen se basa en una norma hipotética fundamental, pero que sucede con las normas generales y las individuales.

 

Kelsen afirma a pesar de que una sea estática y otra dinámica (se refiere a la actividad Estatal de aplicación del derecho)  no poseen diferencias esenciales y consecuentemente ambas siguen siendo normas jurídicas, empero pueden nacer diferencias jerárquicas, en virtud de ser normas supraordenadas y subordinadas.

 

La norma fundamental hipotética, a diferencia de la constitución, es una norma supuesta, de la cual deriva ésta con el carácter de positiva (puesta).

 

 A su vez, la Constitución positiva, facultada por la norma fundamental, determina los órnanos para la creación de las normas generales, los procedimientos y los principios.

 

Desde el punto de vista formal, la constitución prevé decisiones  políticas importantes, desde el punto de vista material, todo régimen derivado de esta será constitucional en virtud de haber sido creado por los órganos facultados mediante los procedimientos previstos.

 

Ahora bien, las normas generales o legislación, podrán ser creadas de forma legislativa o consuetudinaria, siempre que sean reconocidas por la constitución, aparentemente en este nivel de norma no existe ninguna contrariedad, el problema se acerca en la medida en la que introducimos a la costumbre en este nivel jerárquico normativo.

 

En efecto, Kelsen prevé a la costumbre en el mismo nivel de las normas generales, siempre que esté habilitada por la constitución, de otra forma se presumiría habilitado por la norma fundamental y estaría al nivel de la constitución positiva, ambigüedad que evoluciona en uno de los problemas fundamentales de la jerarquización de las normas en la teoría pura.

 

Este hecho creador de normas, es un instrumento que considera hechos efectivos, para la creación de normas efectivas y se piensa particularmente necesario dentro de esta teoría.

 

Otro de los problemas existentes, al indicar que la costumbre se encuentra al nivel de la legislación en la teoría pura, es que precisamente de la contraposición de ambas pueden nacer antinomias, aunque para el jurista vienés carece de importancia toda vez que en virtud de estar en el mismo nivel se resuelve aplicando el principio de que la lex posterior abroga a la anterior.

 

Finalmente, esta teoría, utiliza la representación gráfica de la jerarquización de normas  a través de la pirámide Kelseniana, el problema en este sentido es que entre niveles se toman decisiones irregulares que adquieren firmeza y están en contradicción con grados superiores. Por ello no son deducibles de estos grados superiores sino directamente de la norma fundamental.

 

La unidad del derecho en la teoría pura exige la jerarquización de las normas jurídicas, pero que sucede con las “aparentes” como las denomina Kelsen antinomias jurídicas.

 

Desde este punto de vista, la teoría pura resuelve estas posiciones normativas remitiéndose a la norma fundamental hipotética, posteriormente aceptada como ficta por su creador.

 

LOS FINES DE LA ARGUMENTACIÓN JURÍDICA Y EL TRASFONDO DEL NUEVO CONCEPTO DE POLÍTICA

Escrito por temasdeteoriajuridica 24-12-2009 en General. Comentarios (0)

Nadie pone en duda que, la práctica del derecho consiste, de manera muy fundamental, en argumentar, y todos solemos convenir en que la cualidad que mejor define lo que se entiende por un buen jurista tal vez sea la capacidad para idear y manejar argumentos con habilidad[i], de igual forma, tampoco podemos negar, que la exigencia social y moderna de argumentación de las decisiones de autoridad, basadas en normas públicas, se ha convertido en un problema gubernamental, a favor de los gobernados.

Las autoridades, cada vez con más frecuencia se encuentran con el camino (necesario) de la interpretación de las normas públicas, al amparo de principios generales y fundamentales del derecho[ii]; la moral privada del operador que toma las decisiones y los intereses externos, quedan excluidos de sus resoluciones.

A esto es a lo que denominamos comúnmente “seguridad jurídica”, y en la medida en que un operador jurídico fundamenta y motiva con claridad sus decisiones queda, en la práctica social, cada vez más legitimado desde un punto de vista popular o mal llamado democrático. En la política no se advierte la excepción.

El objetivo de este pequeño análisis, no es realizar un estudio sobre las teorías de la argumentación jurídica, o un ensayo sobre la nueva retórica de Perelman o las teorías de Toulmin, McCormick, Alexy, Raz o el propio Atienza, definitivamente no, el móvil es tratar de expresar la creencia de que en la contundente pérdida de credibilidad, consecuencia de los desmanes del Leviatán, se ha perdido también legitimación social.

De esta forma el monstruo que, nosotros mismos hemos creado, comienza a sentir inseguridad y empieza a debilitarse…

Las teorías de la argumentación jurídica, han servido a todas aquellas personas que ostentan el poder, a detentarlo y retenerlo, y así procuran re-legitimar su estancia.

El tema de la argumentación jurídica es inseparable del problema de la transformación social y de la injusticia. Es, finalmente, que las respuestas teóricas al tema de la argumentación, sólo pueden buscarse en la teoría política y en la práctica de la transformación de la sociedad. O en la práctica de su no transformación.[iii]

 



[i] Cfr. Atienza, Manuel. Las Razones del Derecho. Teorías de la Argumentación Jurídica, UNAM, México, 2009, 4ª reimpresión.

[ii] Cfr. Correas, Óscar. Metodología Jurídica I. Una introducción filosófica. Fontamara, México, 2007.

[iii] Idem.